Apariencia física: asegúrate de que el objetivo no tenga arañazos ni ralladuras en su cuerpo.
Cristales: Observa los cristales exteriores del objetivo y verifica que éstos tengan una superficie homogénea y que no tengan rasguños ni polvo alguno.
Botones del objetivo: Los objetivos llevan botones cuyas funciones son vitales y que no hay que subestimar.
Controles de enfoque y distancia focal: Prueba los controles de enfoque y de distancia focal, tienen que girar suavemente pero tampoco que estén desgastados y muy sueltos. También fíjate en si producen algún ruido extraño a la hora de girar.
Acoplamiento: Asegúrate de que el objetivo se acople correctamente con el cuerpo de tu cámara sin que tengas que forzar mucho.
Diafragma: Comprueba que la apertura del diafragma se pueda controlar correctamente (desde la cámara).
Calidad de enfoque: Verifica si el enfoque efectivamente enfoca y desenfoca correctamente. Si llevas la cámara contigo verifica si el enfoque automático responde a los puntos de enfoque de tu cámara. Asegúrate de que el objetivo enfoque automática y manualmente.
Calidad de las fotos: Lleva tu cámara contigo y haz varias pruebas con distintos ajustes y en distintas condiciones. Luego verifica las fotos. Idealmente las deberías visualizar en la pantalla de un ordenador para así poder detectar cualquier pequeña mancha o punto extraño, pero si no tienes el ordenador contigo intenta igualmente visualizarlas en la pantalla de la cámara usando la función “aumentar”.
Accesorios: Que no te vendan un objetivo sin tapa, a menos que te lo compensen con un precio muy atractivo.
Objetivos de terceros: Por norma general los objetivos de segunda mano de fabricantes terceros (como Sigma y Tamron) pierden valor con el uso y su precio de segunda mano llega habitualmente a la mitad de lo que costaban nuevos. En cambio un objetivo de Nikkor o Canon por muy usado que esté rara vez bajará su precio a la mitad. Tenlo en cuenta a la hora de comprar. Importantísimo intentar averiguar el precio “nuevo” del objetivo que nos venden para así saber cuánto dinero nos ahorramos.
Regatea el precio: Dependiendo del país y de la tienda donde estés intentando realizar la compra puede que te sea posible regatear el precio, sobre todo si el vendedor es un particular.
Devoluciones: Pregunta si tienes posibilidad de devolver el objetivo en caso de que no te funcione o no te convenza.
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lunes, 14 de julio de 2014
Qué es mejor: Cámara u objetivo
Creo que si estamos comenzando en el mundo este, lo primero es practicar lo que más puedas con el objetivo que te viene por defecto, cuando tengas la total confianza de saber la amyoría de cosas, es hora de comprar un buen objetivo ya que notarás que el que te dieron te limita la creatividad.
Por esto y más cosas yo aconsejo invertir en objetivos de calidad y no tanto en el cuerpo de la cámara.
Un buen objetivo jamás se devalua, en cambio la cámara tiene una vida útil de aproximadamente 100.000 fotografías. Pero claro si vas a gastar mucho dinero en objetivos carísimos ya anda pensando en cambiar el cuerpo por alguna de mejores prestaciones.
Los objetivos que siempre debes tener
1) El 50mm f/1.4 o 1.8
Su distancia focal de 50mm es sencillamente perfecta. Constituye el punto perfecto entre un gran ángulo de visión y un teleobjetivo.
Por otra parte, la terriblemente generosa apertura del diafragma de este objetivo lo hace extremadamente luminoso. Facilita muchísimo el tomar fotos en situaciones de escasa luz, por no hablar del juego de profundidad de campo que permite.
2) Teleobjetivo 55-200mm, el Espía
Y es un “espía” porque donde el 18-55mm se queda corto, el 55-200mm alcanza sin problema sujetos bastante lejanos. Es el objetivo ideal para hacer fotografías casuales a gente espontáneamente por la calle (robados que se llaman). También es muy útil si gustas de la fotografía de animales, aves, pájaros, etc.
Aquí lo importante es hacerse con uno que tenga una buena apertura máxima, aunque con un f/4 ya empezaría a ser suficiente. Lo digo porque la velocidad de disparo se ve muchas veces afectada por la cantidad de luz que el diafragma deja entrar. A mayor apertura (f/3 ó f/4) mayor luz entra, más rápido es el disparo y más nítida es la imagen ;) Si vas a invertir en un teleobjetivo, no pierdas tu dinero en uno cuya apertura sea superior a f/5 porque la mayoría de las fotos te saldrán borrosas. Recuerda, un f/4 por lo menos, y si puede ser menos, mejor. Recuerda también que, en el caso de los teleobjetivos, cuesta muy caro dar con objetivos que tengan aperturas muy grandes. De hecho no sé si hay algún teleobjetivo cuya apertura sea f/1.4 por ejemplo. Si lo hubiera, tendría que costar un ojo de la cara. Así que, con que esté en los f/4 yo creo que estaría genial.
3) La amplitud del Gran Angular
Los objetivos gran angular son la herramienta perfecta para este tipo de fotografías. Gracias a su amplio ángulo de visión permiten capturar unas fotografías muy panorámicas, pudiendo así abarcar mayor encuadre.
Los objetivos de gran angular suelen tener entre los 12 y los 20mm de distancia focal.
4) Objetivos Macro
Si alguna vez has intentado enfocar a distancias muy cortas con un objetivo 18-55mm normal te habrás dado cuenta de la enorme limitación que estos objetivos estándar tienen. Normalmente por debajo de los 50 centímetros no puedes enfocar.
Para eso se han inventado los objetivos macro. Se caracterizan principalmente por la capacidad de enfocar a distancias muy cortas. Su distancia focal suele ser normalmente de 50 hasta 200mm. Es el objetivo ideal para fotografiar flores, insectos, o detalles minúsculos de cualquier objeto.
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